relato de un amor perdido
La noche empezaba a caer cuando lo vi llegar, sus pasos eran inconfundibles a mis oídos y su figura era para mis ojos la luz, la belleza, el deseo tantas veces incumplido, lo era todo y nada a la vez.
Le vi cruzar la calle ancha y entrar en la mía, le vi acercarse a mi portal y tocar el timbre. Mi corazón se aceleró, mis venas se habían hecho más anchas para dejar correr la sangre más deprisa pues todo en mi organismo se había acelerado sin control...
Le vi esperar en la puerta jugando con las llaves que había sacado de su bolsillo, le noté inquieto por los continuos movimientos que hacía con sus pies y manos. Supe que empezaba a inquietarse, miró hacía mi ventana sin saber que ocurría, porque no contestaba al telefonillo.
Volvió a llamar esta vez durante más tiempo como si pensara que la vez anterior no había sonado, miró con insistencia hacia mi ventana cerrada para que no entrara el calor de la calle, el juego de sus manos se volvió insistente, pero no se separó de la puerta, siguió esperando que algo ocurriera.... pero nada pasó, nadie le hablo por el telefonillo de la casa, nadie le preguntó quien era, nadie le abrió la puerta, nadie se asomó a la ventana a pesar de estar tras ella, nadie le dijo pasa, nada ocurrió porque así tenia que ser...
Durante unos minutos que parecieron horas, él estuvo allí, sin poder entender que estaba ocurriendo, y cuando tras ese tiempo eterno empezó a dar los pasos que le alejaban, supe que mi corazón seguiría acelerado durante largos días a pesar de sus largas e incompresibles ausencias, del dolor vivido, de la desesperanza, de la amargura, de las lágrimas envueltas en deseos de olvido... y sin poder evitarlo grité : Ya no sufriré más, se acabo tanta soledad interior, tantas noches de espera, tantos días de amargura escondida esperando que todo se arreglara cuando no tenía solución... supe que para él el amor se había muerto, que solo quería conservarme para tener alguien seguro, como si de una propiedad se tratara... y mi grito rasgó en la noche calle arriba hacían donde él se encaminaba y creyendo que mi voz de verdad se oía, sin darme cuenta de que mi grito solo salía de mi Alma, volví a repetirle : Se acabo el Amor , pronto se morirá también en mi.... se acabó mi soledad amarga... adiós amor mío... hasta siempre....
No supecuando unas lagrimas de sangre brotaron desde muy dentro de mi cuerpo y un dolor profundo anuló todos mis sentidos dejandome sin fuerzas...
Retrocediendo me desplomé en la cama dejando de ver la calle por donde él se había alejado, llevándose el Amor por él sentido... la noche había caído y el sueño me alejó de la realidad... todo había llegado a su fin y nada podía hacer por evitarlo... el sueño me hizo perder mi contacto con el mundo real y por el de las fantasías caminé, empezando a soñar con algo mejor que lo vivido muchos días y horas antes... Y me sentí de nuevo algo aliviada pues en ese mundo no había llegado el dolor.



