el payaso
las luces y los aplausos invadieron todo su ser, comenzó a hacer su trabajo con gran profesionalidad, las risas, los pitidos los grandes aplausos, las voces de los niños y mayores le llegaban como si estubieran lejanos, pero él con su entereza seguía haciendo sus chistes, sus bromas sus juegos, luego cogiendo la silla algo gastada por tantos años de compañía empezó a hacer las pantomimas, a caerse, a dejarla fuera de su cuerpo como por despiste, todos le gritaban cosas sobre todo los niños que intentaban avisarle de que se iba a caer. Los focos las sombras eran su mundo...
Giró para saludar al público, se bajo haciendo un exagerado y respetuoso saludo a la vez que se quitaba su ridículo sombrero y al levantarse y saludar a los presentes en las gradas fue cuando la vió tenía que ser ella estaba en la primera fila sus rizos se movían, estaba pasmada mirando al payaso que reía de forma exagerada para hacer sonreír al público, si era ella su linda muñeca, la que hacía meses que no veía , como había crecido, que linda estaba con su precioso vestido, unas coletas recogían parte de su pelo, él emocionado le lanzó un beso que volaba hacia ella como si fuera un molinillo de polvo, a su lado alguien le lanzó un beso era su niña, la niña de su vida, la que le había hecho luchar y trabajar, por la que en vez de hundirse se había hecho el duro y ganó la batalla a la tristeza, a la melancolía, a la depresión por la muerte de su mujer, el único amor de su vida, enamorados desde el colegio y felices hasta el último día de su vida.
Después de varios saludos por petición del público y de dar las gracias con los ojos llenos de lágrimas, se fue retirando hacia los camarinos, estaba emocionado, lleno de alegría, era algo inesperado aunque deseado cada día, por fin se había hecho realidad . Allí estaban sus dos mujercitas las que le daban la alegría de vivir los amores de su corazón.
Se cambió se desmaquilló y ya lenta pero emocionadamente fué hacía las gradas donde las había visto. Se fundieron en un abrazo lleno de ganas de recuperar el tiempo que no habían pasado juntos. Los ojos de su hija tambien estaban brillantes, la pequeña los miraba a la vez que preguntaba que pasa mama y los tres salieron al terreno del circo donde pudieran hablar.
Las preguntas normales de la distancia: como estas, donde habéis estado, como es que habéis venido al circo, que podemos hacer, cuanto os vais a quedar etc, se pasaron hablando durante varias horas ya sentados en una cafetería cercana a las instalaciones circenses.
Sus manos se unieron varias veces, sus ojos hablaban sin decir palabra, muchas cosas no necesitaban ser dichas, ambos tenían una químicaespecial muy escasa entre dos personas. La pequeña de los rizos de oro y bellos ojos grises y de piel blanca como la nieve tomaba un batido a la vez que jugaba con uno u otro indistintamente para que no dejaran de atenderla, ellos se contaban sus pequeños detalles de los meses que habían estado separados.
De pronto los ojos de ella se nublaron cuan tormenta repentina de verano y un silencio se hizo entre ellos, él l cogió la mano y le levanto la barbilla acariciando su cara angelical , como se parecían las dos a su esposa habían heredado de ella todo se dijo él. Su hija miró para otro lado, sacó un pañuelo del bolso y con la clasica coquetería femenina se limpió las lagrimas con mucho cuidado por miedo a que el rimel manc hara su cara o entrara dentro de sus ojos.
seguirá el lunes

